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Luces LED en invernaderos

Sabido es que no hay mejor fuente de luz que la solar, lo cual es igualmente
válido en lo que a iluminación de cultivos se refiere.
Sin embargo, no menos cierto es que, por un lado, determinados países
carecen de una emisión solar regular que pueda garantizar la calidad de
las cosechas, y por otro, que la creciente demanda de productos fuera de
temporada exige que estos sean cultivados en entornos artificiales. Todo
ello ha propiciado que la llamada “agricultura de invernadero” cobre un relieve
cada vez mayor.
Y es en este ámbito en desarrollo donde el empleo de luces LED en invernaderos, valga la
redundancia, brilla con luz propia. Y para muestra, un botón: un estudio
realizado en el Centro de Hannover para tecnologías ópticas ha revelado
las enormes ventajas de la tecnología LED en la iluminación de
invernaderos, en contraposición a las tradicionales lámparas de sodio de alta
presión:

  1. Si bien es verdad que las luminarias LED tienen un alto coste, también
    es cierto que en tan sólo 7 años la inversión económica ya estaría
    amortizada, pues, además de no necesitar ser reemplazadas
    anualmente, las bombillas LED consumen hasta 9 veces menos que
    las convencionales, llegando a durar hasta 25 más que aquéllas.
    Basta con señalar que el 35% del presupuesto de los invernaderos está
    destinado al consumo de luz. Todo lo enumerado hasta aquí se traduce
    en el siguiente dato: transcurridos 16 años, el gasto de las fuentes de luz
    tradicionales duplica al de las LED.
  2. Al no gastar tanta electricidad, las luces LED producen mucho menos
    calor, lo cual, además de repercutir favorablemente en el medio
    ambiente, facilita que el foco lumínico esté mucho más cerca de los
    cultivos, sin causar el menor daño a los mismos.
  3. Gracias a la tecnología LED, el desarrollo de los vegetales mejora
    notablemente, ya que las luminarias LED pueden ser reguladas de
    forma que cada planta reciba únicamente el espectro de luz que
    precisa.
  4. En general, las lámparas LED optimizan el proceso de fotosíntesis,
    además de favorecer la formación de las plantas.
  5. Las luces LED también pueden influir en la estructura y la calidad de
    la tierra, lo que satisface las necesidades específicas que cada cultivo
    pueda tener.

Todos estos puntos que acabamos de enumerar, dejan muy claro que el uso
creciente de la tecnología de luces LED en invernaderos, no responde en absoluto a criterios
caprichosos, sino a los requerimientos de una población mundial cada vez
más numerosa, además de mermada en muchos casos de sus medios
naturales.
Gracias por leer este artículo. Te animamos a compartirlo con otras personas:
todos saldremos ganando con ello.

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