Consejos LED

Ventajas LED

AHORRO ENERGÉTICO:

Menor consumo:

Respecto al ahorro energético que la iluminación LED ofrece nos situamos en un 85% a diferencia de las bombillas tradicionales. Por lo cual, una de las ventajas LED es que se vera reflejado dicho ahorro, en su factura de la luz.

Rentabilidad:

Teniendo en cuenta dicha característica, estamos hablando del sistema más rentable no comparable con ningún otro.

Larga duración:

Así mismo, podemos afirmar que una de la ventajas de la iluminación led es que aun y teniendo una bombilla LED encendida  24 horas podría durar en condiciones optimas hasta 5 años; ya que su tiempo de duración es de 45.000 horas.

Irrompibles, infundibles, con la capacidad de soportar entornos vibratorios.

MÁS EFICIENCIA:

No emiten calor:

Al no emitir apenas calor ofrece diversas ventajas tales como: evitar quemaduras al contacto físico, no sobrecalienta la zona y con ello evitamos un consumo extra de aire acondicionado.

Ecológicas:

Nos centramos en un sistema de iluminación, que al contrario del fluorescente, carece de mercurio u otras sustancias contaminantes, contribuyendo a la conservación medioambiental. Al ofrecer un mínimo consumo contribuyen al ahorro energético. Además, reduce las emisiones de CO2 en un 80%.

Robustos:

Los LED son dispositivos sólidos no tienen piezas móviles ni filamentos. Gracias a ello, son ideales para instalarlos en lugares con muchas vibraciones. Por otro lado son ideales en ambientes fríos ya que soportan temperaturas de hasta -30º.

No emiten rayos ultravioletas.

Gracias a ello  atraen menos insectos que una bombilla normal.

No parpadean.

Se produce un efecto de relax en la vista ya que se evita el cansancio de esta por el parpadeo.

Duran mucho más:

Los LEDs no se funden y no fallan, una vez superadas sus 45.000 horas de vida poco a poco van perdiendo hasta un 30% de su luz.

Eficientes:

Emiten 90 lúmenes por vatio, por lo que comparando con las bombillas alógenas que emiten 20 lúmenes son verdaderamente eficientes. Además su luz es direccional, por lo que garantizan el aprovechamiento de energía.

MEJOR LUMINOSIDAD:

Encendido instantáneo:

Además, son muy resistentes al encendido y apagado, sin la pérdida de su rendimiento.

Luz directa:

La luz emitida por un LED es direccional, por lo que se requieren menos lúmenes para adquirir el nivel de iluminación deseada. Al contrario de las luces convencionales que emiten la luz en todas direcciones y necesitan utilizar reflectores para orientar el haz de luz, provocando que cada vez que el haz se refleja se pierda un 30% de intensidad de luz.

La direccionalidad natural de los Leds resulta en una eficiencia del 80 al 90%. Así que, se requieren menos lúmenes totales para proporcionar el mismo nivel de iluminación.

Pequeño tamaño.

Posibilidades:

La iluminación del LED nos ofrece un mundo de posibilidades e innovaciones, nunca antes imaginadas. Son mucho más pequeños por lo que permiten nuevos diseños, la fuente de la luz se puede ocultar sin peligro de sobrecalentamientos y ofreciendo efectos mágicos.

Regulables:

La luz es regulable y no se altera el color ni se alteran sus propiedades. Por lo que podemos decir que la modificación de la intensidad luminosa no hace que varíe la temperatura del color del LED.

Miles de tonalidades.

Los Leds no necesitan filtros para crear color, lo que hace que los colores estén saturados y no hay desperdicio de luz. Los colores rojo, verde y azul intenso son producidos directamente  desde el mismo LED. Cuando se utilizan filtros, se pierde energía. En un semáforo por  ejemplo, se sustituyen bombillas 150 vatios, por de LEDS de luz roja de 12 vatios.

Los Leds de colores primarios también pueden utilizarse para crear sistemas RGB gracias a ello, se forman una amplia gama de colores.

“Desventajas” de la iluminación LED

No existe nada que sea completamente perfecto. Todo es susceptible de ser mejorado. Así, y en lo referente a la tecnología LED, por grandes que sean sus ventajas, no menos cierto es que, a día de hoy, tiene algunas desventajas. Desventajas, en realidad, mínimas, pese a que algunos –vete tú a saber con qué intenciones- han tratado de maximizar.

He a continuación una relación de supuestas desventajas de la iluminación LED, las cuales, ciertamente, debemos matizar.

Precio elevado

En numerosas entradas de este blog hemos recalcado que, aunque es verdad que la sustitución de luminarias tradicionales por luces LED puede suponer una importante inversión económica, no menos cierto es que dicho desembolso queda amortizado a medio plazo. Y no sólo eso: una vez rentabilizada la inversión económica inicial, se produce un importante ahorro en la factura de la luz, habida cuenta del consumo de electricidad notablemente menor de las luminarias LED.

Efecto de la temperatura ambiente

Se hace hincapié en que las temperaturas elevadas son el principal enemigo de los tubos y bombillas LED, ya que afectan considerablemente a la vida útil de los mismos, especialmente si el incremento de temperatura se produce de manera súbita.

Por otra parte, también se asegura que, a temperaturas mayores de 65º, se produce un severo deterioro tanto en los LED’s como la electrónica asociada a los mismos -¡como si dicha temperatura no afectase a las restantes fuentes de luz!-.

Sin embargo, suele omitirse que, en la mayoría de los casos, ello no supone riesgo ni inconveniente alguno, y que, además, las modernas luminarias LED cuentan con rejillas de enfriamiento, las cuales disipan el exceso de calor.

Luz dirigida

A diferencia de las bombillas convencionales, las cuales proyectan su luz en un radio de 360º, las luces LED emiten un haz luminoso mucho más focalizado. Esta particularidad, lejos de ser un inconveniente insalvable, representa en muchos casos una enorme ventaja. Asimismo, caso de existir un aporte lumínico insuficiente, esto puede fácilmente corregirse distribuyendo las luminarias de modo tal que se adapte a las necesidades particulares del usuario.

Luz blanca

Hace escasamente un mes, apareció una noticia en el rotativo barcelonés La vanguardia en la que se hacía eco de un estudio realizado por investigadores de la Universidad Complutense. Dicho estudio concluía que la luz blanca de los diodos emisores (LED) puede perjudicar la salud humana (obesidad, tumores de mama, insomnio, etc.).

Dicho esto, se impone hacer dos matizaciones muy importantes: 1) En ningún momento se afirma de manera taxativa que, en efecto, los diodos emisores son perjudiciales para la salud humana, sino que pueden serlo. No existen, por lo tanto, pruebas concluyentes al respecto. 2) Las mismas personas que han llevado a cabo dicha investigación, paradójicamente, añaden que la solución se halla en la propia tecnología LED: “hay «soluciones muy prometedoras» para el problema como los LED PC ámbar de bajo consumo o los LED filtrados que pueden ser utilizados en lugar de los diodos blancos” (La vanguardia, 4 de octubre de 2015).

Y hasta aquí esta entrada dedicada a las “desventajas” de la iluminación LED. Desventajas que, como acabamos de ver, son mayormente mínimas. Además, debemos agregar que la tecnología LED –a diferencia de otras con ningún o escaso margen de mejora- se encuentra en constante evolución, por lo que es muy de suponer que, en un futuro no demasiado lejano, este campo nos depare muy gratas sorpresas.

Gracias por leer y hasta la próxima.